miércoles, julio 1

Niños Hiperactivos y como tratarlos

Se dice que estos niños padecen una disfunción cerebral mínima, se conoce como encefalitis letárgica, en la que se ve afectada el área del comportamiento. Ayudemos a nuestros niños(as) a sanar este trastorno que día a día crece más. Los niños hiperactivos, son aquellos que se mueven continuamente, no pueden estar un momento quietos.
Se dice que la la hiperactividad es un “trastorno conductual”.
Sin embargo debemos analizar bien esta cuestión en el terreno práctico, ya que aveces los padres tildan sin sentido de hiperactivos a sus hijos por ser diferentes al resto, un poco inquietos, hablar más, etc. sin darse cuenta de que simplemente puede ser “querer aprender más”, ya que la inquietud de hacer cosas también significa que la esencia de ese niño o niña esta brillando y quiere preguntar y responderse muchas cosas que hasta el momento no le han sido reveladas.
Un niño hiperactivo es un niño que destaca, pero necesita ser guiado con paciencia y amor.
Es bueno que este tipo de niños se integren con algún deporte, realicen alguna actividad física cualquiera que sea, porque necesitan que nosotros como adultos les ayudemos a canalizar todo ese potencial y energía que tienen de buena manera.
Ya veremos que cuando estos niños se integran bien con alguna actividad extra-programática, se destacan por su talento y por su empeño en realizarlo lo mejor posible. Muchos grandes artistas, poetas, músicos, depostistas, científicos, etc. fueron “hiperactivos”
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Aquí presentamos una dieta necesaria para equilibrar sus emociones y energía:
-Frutas crudas: Jugos en la mañana según la estación, para la colación (plátano, pera).
-Vegetales de hoja verde: Acelga, perejil, orégano, apio etc.
-Carbohidratos: Como la quínoa que es un estimulante, neurotransmisor y antidepresivo para el desarrollo cerebral.
-Pescados: Como atún, salmón que contienen son importantes para el desarrollo de cerebro ya que su carencia se vincula a personas hiperactivas.
-Carbohidratos complejos: Se encuentran en legumbres, importantes por su gran contenido de proteínas libres de colesterol. Además contienen vitamina B6, vitaminas y minerales como hierro, zinc, potasio y cobre. Deben consumirlas 2 a 3 veces por semana.
-Vitamina B6: Estimula la capacidad de atención.
-Vitamina B12: Su consumo mejora la concentración está presente en huevos, lácteos, carnes, pescados, salmón, sardina.
-Hierro: Excelente alimento que se encuentra en las lentejas.
-Zinc: Estimula la capacidad de procesar datos y tomar decisiones.
Está presente en los champiñones, rabanitos, y yemas de huevos.
-Valeriana: Es una opción completamente natural para desarrollar la capacidad mental de los niños hiperactivos. Hierva, durante 5 min. 1 taza de agua, y luego agregar 2 cucharadas de valeriana.
-El niño debe beber media taza en la mañana y media en la tarde.
-El Arsenicum álbum (producto homeopático) es un componente que ayuda a los desequilibrios infantiles
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domingo, junio 28

Los tres obstáculos y los cuatro demonios


(Fragmento de la publicación Esperanza septiembre-octubre 2010)

Nichiren Daishonin dice: «Sin duda, hay algo extraordinario en el flujo y reflujo de las mareas, en el recorrido de la luna desde que asoma hasta que se pone, en la forma en que se suceden el verano, el otoño, el invierno y la primavera. También sucede algo inusitado cuando una persona común logra la Budeidad. En ese momento, invariablemente aparecen los tres obstáculos y los cuatro demonios » («Los tres obstáculos y los cuatro demonios», Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 668)
  
Cuando un avión esta parado en la pista no encuentra resistencia del viento. Pero, a medida que acelera por la pista, se encuentra con la resistencia del aire a su alrededor. La resistencia del viento que va en aumento genera debajo de las alas una fuerza de elevación que le permite volar. Mientras que el avión mantenga suficiente velocidad, la fuerza opuesta del viento continuará generando la elevación necesaria para continuar volando. De manera similar, cuando nos esforzamos en la práctica del budismo y comenzamos a movernos hacia la felicidad perdurable, nos encontraremos la «resistencia» de obstáculos internos y externos que funcionan para resistir o detener nuestro avance.
  
El budismo describe estas funciones como los «tres obstáculos y los cuatro demonios». En el caso del avión, la aparición de la resistencia del viento muestra que la velocidad del avión ha aumentado y que está a punto de despegar. Para nosotros, encontrarnos con los tres obstáculos y los cuatro demonios es prueba de que estamos acelerando hacia la felicidad, la revolución humana y la transformación de nuestro karma.
  
T’ien-t’ai declara en su escrito titulado Gran concentración e introspección: «A medida que avanza la práctica y mejora la comprensión, comienzan a surgir los tres obstáculos y los cuatro demonios de manera confusa, pugnando entre sí para interferir […] Uno no debería dejarse influenciar ni atemorizar por estas funciones». («Carta a los hermanos», END, pág. 525). Respecto de este pasaje, Nichiren escribe: «Esta declaración no sólo se aplica a mí, sino que constituye una guía para mis seguidores. Con profundo respeto, graben esta enseñanza en lo más hondo de su vida y transmítanla como axioma de fe para las futuras generaciones» (END, pág. 525).
  
Como señala Nichiren Daishonin, la característica de los obstáculos y los demonios es que surgen «en forma confusa». Es importante entenderlos para poder reconocerlos mejor y superarlos. De otro modo, podemos dejarnos influir y asustar hasta tal punto que dejemos de practicar. Lamentablemente, significaría que hemos dejado de avanzar hacia la felicidad. Los tres obstáculos son: (1) el obstáculo de los deseos mundanos; (2) el obstáculo del karma y (3) el obstáculo de la retribución. Nichiren Daishonin dice: «El obstáculo de los deseos mundanos se produce cuando la codicia, el odio, la estupidez y otras inclinaciones semejantes nos impiden practicar; el obstáculo del karma son los escollos que nos presentan los hijos o la esposa; y el obstáculo de la retribución son las obstrucciones provocadas por el soberano o los padres» (END, pág. 525).
Si nuestra codicia, ira o estupidez nos distraen de nuestro camino a la felicidad perdurable o Budeidad que procuramos mediante la práctica del budismo, entonces estamos bajo los efectos del primero de los tres obstáculos. Si la oposición de nuestros familiares o de personas en posición de autoridad nos desanima a seguir el camino de nuestra verdadera felicidad, habremos sucumbido al miedo ante el segundo y tercer obstáculo.
Los cuatro demonios son funciones negativas que obstruyen nuestra práctica. Son: (1) la obstrucción de nuestras propias funciones mentales y físicas; (2) la obstrucción de los deseos mundanos; (3) la obstrucción de la muerte inoportuna de un compañero de la práctica y (4) la obstrucción del rey demonio del sexto cielo, o sucumbir ante la oposición de personas de autoridad.
  
Los tres obstáculos y cuatro demonios debilitan nuestro espíritu de luchar por nuestra propia felicidad y hacen que descienda nuestro estado de vida. Como consecuencia, nuestra práctica nos aporta menos sabiduría y coraje. En otras palabras, nos succionan desde adentro el estado de vida brillante y positivo de quienes practican. El rey demonio del sexto cielo es especialmente poderoso. Nichiren declara: La oscuridad fundamental se expresa como el Rey Demonio del Sexto Cielo» («El tratamiento de la enfermedad», END, pág, 1158). Debemos comprender que el demonio es la personificación de tendencias destructivas fundamentales que anidan en la vida de todas las personas que han cultivado en su vida y alimenta el deseo de controlar a los demás, incluso hasta el punto de llegar a tomar vidas ajenas. Si no se la enfrenta y se le pone límite a esta negatividad conduce a la destrucción y a la guerra. 

En definitiva, los tres obstáculos y los cuatro demonios en realidad son funciones negativas que llevan a la gente a la desgracia y el sufrimiento. Nichiren dice: «[El rey demonio del sexto cielo] se vale del gobernante para amenazar al devoto del Sutra del loto» («Carta a los hermanos», END, pág. 519). Aquí nos dice que el rey demonio también opera por medio de la autoridad gubernamental. Cuando eso sucede, debemos ver a través de su naturaleza demoníaca y triunfar ante cualquier fuerza de oposición que se proponga impedir que practiquemos nuestra fe.
  
Por lo tanto, es importante estar preparados para cuando surjan estos obstáculos o funciones y para que, cuando aparezcan —cosa que sucederá sin falta— no nos distraigamos ni nos desanimemos de seguir el camino en que hemos emprendido. Lograr la felicidad perdurable, o Budeidad, es una lucha sin fin entre nuestra oscuridad fundamental, que nos pinta atractiva la imagen de sucumbir a los tres obstáculos y los cuatro demonios y quedarnos así, y la determinación de mejorar nuestra vida. Ante los obstáculos y la oposición, debemos esforzarnos en nuestra práctica del budismo con determinación valiente y fortalecida.Como resultado, no nos dejaremos vencer por ningún obstáculo y los superaremos todos y seguiremos avanzando. El axioma que Nichiren nos insta a practicar y propagar; y podría expresarse de esta manera: A lo largo del camino hacia nuestra felicidad absoluta, los tres obstáculos y los cuatro demonios aparecerán sin duda. Debemos estar preparados para su aparición y jamás dejarnos influir ni asustar por ellos.

Cuando surgen los tres obstáculos y los cuatro demonios, ese es el momento de transformar el karma, luchar por nuestra revolución humana y acelerar en dirección a nuestra felicidad. Como dice Nichiren: «En ese momento, invariablemente aparecen los tres obstáculos y los cuatro demonios, pero cuando ello sucede, los sabios se regocijan, mientras que los necios se echan atrás» («Los tres obstáculos y los cuatro demonios», pág. 668). Nos exhorta a no retroceder jamás, sino en cambio a desafiar con alegría y superar nuestros problemas. Si lo hacemos, podemos elevar enormemente nuestro estado de vida.
Ikeda sensei manifiesta: «Es importante tener un estado de vida lo suficientemente elevado como para poder aceptar con calma lo que sea que suceda en la vida siempre luchando para ver los problemas desde la perspectiva correcta y resolverlos con una postura positiva. La felicidad aflora desde un estado de vida así de elevado y que todo lo abarca. Ustedes pueden forjar el camino a una vida satisfactoria y placentera si tienen la fe profunda como para considerar todo como fuente de creación de felicidad y valor. A la inversa, si ven todo en forma negativa o pesimista, su vida se hundirá gradual e inevitablemente en la oscuridad. El budismo enseña el principio sutil de nuestra determinación y, más aún, la fuerza de la fe» (Mis queridos amigos en América, segunda edición, págs. 4–5).
Las personas sabias se alegrarán cuando se enfrenten con los tres obstáculos y los cuatro demonios porque saben que los obstáculos y la oposición son la resistencia que los ayuda a alzar el vuelo hacia la Budeidad.
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martes, junio 23

Budismo, una religión para ser feliz

Muchas personas preferimos referirnos al budismo más como una filosofía de vida que como una religión. El budismo es una de las religiones más antiguas que aún se practica por unos 200 millones de personas en todo el mundo.



 ¿Cuál es el secreto de esta filosofía?



Lo que ha facilitado que esta filosofía o religión perdure a lo largo del tiempo y continúe ganando seguidores es la sencillez en como trasmiten mensajes llenos de sabiduría que permiten mejorar realmente nuestra calidad de vida.

Para su entendimiento e integración de significado no tenemos por qué hacernos seguidores de esta religión. Tan solo es necesario abrir nuestro corazón y llevar a cabo una apertura mental con ilusión.

Hoy os presento las mejores 10 frases budistas que te cambiarán la vida:

-El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Teniendo en cuenta que a las personas solo nos puede dañar aquello a lo que le damos importancia, evitar el sufrimiento inútil puede consistir simplemente en dar un paso atrás, desligarse emocionalmente y ver las cosas con otra perspectiva.

Lleva práctica y tiempo, pero merece la pena llevar a cabo este gran aprendizaje. Como guía para ello, otra frase budista nos da una pista de como comenzar: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”.

-Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora. Solemos pensar solamente en el pasado o estar excesivamente preocupados por el futuro. Esto nos lleva a no vivir el momento y que nuestras vidas pasen de largo sin ser conscientes. El budismo nos enseña el aquí y ahora. Por tanto, debemos aprender a estar plenamente presentes, a disfrutar de cada momento como si fuera el único.

-Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno. Para encontrar un verdadero estado de bienestar es imprescindible que mente y cuerpo estén en un equilibrio. No centrarnos demasiado en el aspecto físico o, por el contrario, en el aspecto interior nos ayudará a sentirnos más plenos y conscientes del aquí y ahora, facilitándonos una plenitud emocional más rica.

-Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo. Para encontrar nuestra paz interior, tenemos que ser conscientes de nuestros potenciales personales y aprender a saber dosificarlos, así como nuestros recursos. De esta forma viviremos un auténtico crecimiento y evolución.

-No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo. Se trata de una de las máximas del budismo que nos permite eliminar casi todas las leyes y mandamientos morales actuales en nuestra sociedad. Teniendo parecido significado con la frase “no le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti” , esta quinta reflexión va mucho más allá ya que consiste en un profundo conocimiento de nosotros mismos y una gran empatía para/con los demás.

-No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Nuestro deseo de tener más, tanto en el plano material como el emocional, es la principal fuente de todas nuestras preocupaciones y desesperanzas. Su máxima se basa en aprender a vivir con poco y aceptar todo aquello que nos brinda la vida en su momento. Ello nos llevará a una vida más equilibrada, reduciendo el estrés y muchísimas tensiones internas.

El hecho de desear más cosas a menudo solo indica falta de seguridad, que nos sentimos solos y necesitamos llenar esos vacíos. Sentirnos a gusto con nosotros mismos permite dejar atrás la necesidad de no tener que demostrar nada.

-Para entender todo, es necesario olvidarlo todo. De pequeños estamos en continuo aprendizaje. Nuestro mapa mental aún no está diseñado lo cual nos hace abiertos a “todo” y a la capacidad de entender cualquier cosa. No sabemos juzgar.

Pero a medida que crecemos nuestra mente se llena de condicionamientos y normas sociales que nos indican cómo debemos ser nosotros mismos, como deben ser las cosas, cómo debemos comportarnos e incluso qué debemos pensar interiormente. Nos volvemos inconscientes con nosotros mismos y nos perdemos.

Para cambiar y ver las cosas desde una perspectiva más sana para nosotros, tenemos que aprender a desligarnos de las creencias, hábitos e ideas que no provienen de nuestro corazón. Para ello, esta frase budista nos servirá para comenzar el proceso: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.

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sábado, junio 20

El por que enfermamos...


Por medio de la digestión, procesamos elementos materiales de este mundo. La digestión abarca:
1. Captación del mundo exterior en forma de elementos materiales.
2. Diferenciación entre lo asimilable y lo no asimilable.
3. Asimilación de las sustancias asimilables.
4. Expulsión de lo no digerible.

El que tiene hambre de cariño y no puede saciarla, manifiesta este afán en el aspecto corporal en forma de hambre de golosinas. El hambre de golosinas siempre expresa un hambre de cariño no saciada. Queda patente el doble significado que se atribuye a lo dulce: cuando vemos una chica guapa decimos que es un bombón y que está para comérsela. El amor y lo dulce tienen una estrecha relación. El deseo de golosinas en los niños es claro indicio de que no se sienten lo bastante amados. Los padres suelen protestar de semejante imputación diciendo que ellos «harían cualquier cosa por su hijo». Pero «hacer cualquier cosa» no es forzosamente lo mismo que «amar». El que come caramelos anhela amor y seguridad. Es más fiable esta regla que la valoración de la propia capacidad de amar. También hay padres que atiborran de golosinas a sus hijos, con lo que indican que no están dispuestos a ofrecer amor a sus hijos, por lo que tratan de compensarles de otro modo.

Las personas que realizan un trabajo intelectual y tienen que pensar mucho, muestran preferencia por los alimentos salados y los platos fuertes. Los muy conservadores, tienen predilección por los alimentos en conserva, especialmente los ahumados y el té cargado que beben sin azúcar (en general, son alimentos ricos en ácido tánico). Los que gustan de comidas picantes denotan deseo de nuevas emociones, son personas amantes de los desafíos, a pesar de que pueden ser indigestos, diametralmente opuestas a las que sólo comen cosas suaves: nada de sal ni especias. Estas personas rehúyen todo lo que sea novedad. Se desentienden de los retos y temen todo enfrentamiento. Este temor puede acentuarse hasta hacerles adoptar un régimen a base de papillas, como el del enfermo del estómago.

Las papillas son comidas de bebé, lo que indica claramente que el enfermo del estómago ha experimentado una regresión hasta la indiferenciación de la infancia, en la que no se puede elegir ni cortar y hay que renunciar hasta a morder y masticar (actividades estas en exceso agresivas) la comida. Este individuo evita tragar alimentos sólidos.

Un temor exagerado a las espinas simboliza el miedo a las agresiones. La preocupación por los huesos, miedo a los problemas, no se quiere llegar al meollo de la cuestión. Pero también existe el grupo contrario: los macrobióticos. Estas personas van en busca de problemas, prefieren alimentos para hincar el diente. Quieren desentrañar las cosas y prefieren los alimentos duros. Llegan hasta evitar los aspectos placenteros: a la hora del postre, eligen algo duro de roer.

Los macrobióticos denotan así cierto miedo al amor y la ternura y su incapacidad para aceptar el amor. Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos, que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse.

Los Dientes.
Los alimentos entran por la boca y en ella son triturados por los dientes. Con los dientes mordemos y masticamos. Morder es un acto muy agresivo, expresión de la capacidad de agarrar, sujetar y atacar. El perro enseña los dientes para demostrar su peligrosa agresividad; también nosotros decimos que vamos a «enseñar los dientes» a alguien cuando estamos decididos a defendernos. Una mala dentadura es indicio de que una persona tiene dificultad para manifestar su agresividad.

Hay personas que hacen rechinar los dientes mientras duermen, algunas con tanta fuerza que hay que ponerles un aparato en la boca para que no se los desgasten de tanto rechinar. El simbolismo está claro. El rechinar de dientes es sinónimo reconocido de agresividad impotente. El que durante el día no puede ceder al deseo de morder, tiene que rechinar los dientes por la noche hasta desgastarlos. Las encías son la base de los dientes, su lecho. Las encías representan también la base de la vitalidad y agresividad, confianza y seguridad en sí mismo. Pero las encías sensibles que sangran con facilidad no sirven para ello. La sangre es símbolo de vida, y la encía sangrante nos indica cómo, a la menor contrariedad, se le va la vida a la confianza y a la seguridad en sí mismo.

Tragar
Una vez triturados los alimentos con los dientes, los ensalivamos y los tragamos. Con el acto de tragar integramos, admitimos: tragar es incorporar. Mientras tenemos algo en la boca podemos escupirlo. Una vez lo hemos tragado, el proceso es difícilmente reversible. Los trozos grandes son difíciles y hasta imposibles de tragar. A veces, en la vida uno tiene que tragar algo contra su voluntad, por ejemplo, un despido. Hay malas noticias que son difíciles de tragar. Precisamente en estos casos, un poco de líquido puede facilitar la operación, especialmente si se trata de un buen trago. Del alcohólico se dice que traga mucho. Por lo general, el trago alcohólico sirve para facilitar o incluso, sustituir otros tragos. Se traga alcohol porque en la vida hay otras cosas que uno no puede ni quiere tragar. Así, el alcohólico sustituye la comida por la bebida (beber mucho provoca pérdida del apetito), sustituye el trago duro y sólido por el suave y líquido, el trago de la botella.

Hay numerosos trastornos de la deglución, por ejemplo, el nudo en la garganta, o unas anginas, que producen la sensación de no poder tragar. En estos casos, el afectado debe preguntarse: ¿Qué hay actualmente en mi vida que yo no pueda o no quiera tragar? Entre estos trastornos figura el de la «aerofagia», afección que impulsa a tragar aire. Huelgan más explicaciones para descubrir lo que ocurre en estos casos. Hay algo que uno no quiere tragar, no quiere asimilar, pero disimula tragando aire. Esta resistencia encubierta contra la deglución se manifiesta después con eructos y ventosidades.

Náuseas y Vómitos
Una vez hemos tragado el alimento, éste puede resultar indigesto, como si tuviéramos una piedra en el estómago. Ahora bien, la piedra, al igual que el hueso de la fruta, es símbolo de problema. Todos sabemos cómo puede bloquearnos el estómago y quitarnos el apetito un problema. El apetito depende en gran medida de la situación psíquica. Hay multitud de expresiones que señalan esta analogía entre los procesos psíquicos y somáticos: Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago. El mareo señala rechazo de algo que, por lo tanto, se nos sienta en la boca. También comer desordenada y atropelladamente puede producir mareo. La náusea culmina en el vómito del alimento. El individuo se libra de las cosas e impresiones que rechaza, que no quiere asimilar. El vómito es una expresión categórica de defensa y repudio.
Vomitar es «no aceptar». Esta relación se expresa claramente en los vómitos del embarazo. Aquí se expresa el rechazo inconsciente de la criatura o del semen que la mujer “no quiere incorporar”. Siguiendo el razonamiento, los vómitos del embarazo también pueden expresar un rechazo de la función femenina (la maternidad).

El Estómago
El lugar al que a continuación llega el alimento (no vomitado) es el estómago, cuya primera función es la de servir de recipiente. Él recibe todas las impresiones que vienen del exterior, lo que hay que digerir. La capacidad de recibir exige apertura, pasividad y capacidad de entrega. En virtud de estas propiedades, el estómago representa el polo femenino. Mientras que el principio masculino está caracterizado por la facultad de irradiar y por la actividad (elemento fuego), el principio femenino engloba la capacidad de aceptación, la abnegación, la sensibilidad y la facultad de recibir y guardar (elemento agua).

Lo que representa el elemento femenino en el terreno psíquico es la sensibilidad, el mundo de la percepción. Si un individuo reprime en la mente la capacidad de sentir, esta función pasa al cuerpo, y el estómago, además de los alimentos, tiene que admitir y digerir los sentimientos. En este caso, no es que el amor pase por el estómago sino que sentimos un peso en el estómago que más tarde o más temprano se manifestará como adiposidad. Además de la facultad de recibir, en el estómago hallamos otra función, correspondiente ésta al polo masculino: producción de ácidos.

El estómago reacciona produciendo un ácido agresivo con el que pretende modificar y digerir unos sentimientos no materiales, empresa difícil y molesta que nos recuerda que no es conveniente tragarse el mal humor ni obligar al estómago a digerirlo. El ácido jugo gástrico aumenta porque quiere imponerse, pero esto acarrea problemas al enfermo del estómago, que carece de la capacidad de enfrentarse conscientemente con su mal humor y su agresividad, para resolver de modo responsable conflictos y problemas. El enfermo del estómago o no exterioriza su agresividad (se la traga) o demuestra una agresividad exagerada, pero ni un extremo ni el otro le ayudan a resolver el problema realmente, ya que carece de confianza y seguridad en sí mismo, sentimiento indispensable para que el individuo resuelva su problema, carencia a la que aludimos al tratar del tema Dientes–Encías.

El enfermo del estómago es una persona que rehúye conflictos. Inconscientemente, añora la plácida niñez. Su estómago pide papilla, se alimenta de cosas que han sido tamizadas por el pasapurés y que, por lo tanto, han demostrado ser inofensivas, puede haber grumos o sea que sus problemas se han quedado en el tamiz. El enfermo del estómago no tolera los alimentos crudos, por bastos, primitivos y peligrosos. Antes de que él se atreva con los alimentos, éstos tienen que ser sometidos al agresivo proceso de la cocción. El pan integral es indigesto, porque aún contiene muchos problemas. Todos los alimentos sabrosos, el alcohol, el café, la nicotina y los dulces representan un estímulo excesivo para el enfermo del estómago. La vida y la comida tienen que estar exentas de desafíos. El ácido gástrico produce una sensación de opresión que impide registrar nuevas impresiones.

La ingestión de medicamentos antiácidos suele provocar eructos, con el consiguiente alivio, ya que eructar es una manifestación agresiva hacia el exterior. Con esto uno ha hecho disminuir un poco la presión. La terapia que suele aplicar la medicina académica (por ejemplo, «Valium») refleja la misma relación: el medicamento interrumpe químicamente la unión entre la mente y el sistema vegetativo.

La actitud básica de proyectar los sentimientos y la agresividad no hacia fuera sino hacia dentro, contra uno mismo provoca finalmente la úlcera de estómago. La úlcera es una llaga que se forma en la pared del estómago. El enfermo de úlcera, en lugar de digerir las impresiones del exterior, digiere el propio estómago. El enfermo de estómago tiene que aprender a tomar conciencia de sus sentimientos, afrontar conscientemente los conflictos y digerir conscientemente las impresiones. Además, el paciente de úlcera debe admitir y reconocer sus deseos de dependencia infantil, de la protección materna y el afán de ser querido y mimado, incluso y precisamente cuando estos deseos estén bien disimulados tras una fachada de independencia, autoridad y aplomo. También aquí el estómago revela la verdad.

Los ácidos atacan, corroen, descomponen: son inequívocamente agresivos. Una persona que sufre un disgusto dirá: Estoy amargado. Si la persona no consigue vencer este furor conscientemente o transmutarlo en agresión y se traga el mal humor, o traga bilis, su agresividad y su amargura se somatizan en ácidos estomacales, en trastornos estomacales y digestivos sería relevante hacerse las preguntas siguientes:

1. ¿Qué es lo que no puedo o no quiero tragar?
2. ¿Me consumo interiormente?
3. ¿Cómo llevo mis sentimientos?
4. ¿Qué me amarga?
5. ¿Cómo llevo mi agresividad?
6. ¿En qué medida huyo de los conflictos?
7. ¿Hay en mí una añoranza reprimida de un paraíso infantil sin conflictos en el que se me quería y mimaba sin que yo tuviera que abrirme paso a mordiscos?

Intestino Delgado e Intestino Grueso
En el intestino delgado se produce la digestión propiamente dicha, mediante división en componentes (análisis) y asimilación. Llama la atención el parecido existente entre el intestino delgado y el cerebro. Ambos tienen una misión similar: el cerebro digiere las impresiones en el plano mental y el intestino digiere las sustancias materiales. Las afecciones del intestino delgado suscitan la pregunta de si el individuo no estará analizando demasiado, ya que la función característica del intestino delgado es el análisis, la división, el detalle.

Las personas con afecciones del intestino delgado suelen tender a un exceso de análisis y crítica, de todo tienen algo que decir. El intestino delgado es también un buen indicador de las angustias vitales; en el intestino delgado el alimento es valorado y «aprovechado». En el fondo de la preocupación por la valoración está la angustia vital, angustia de no recibir lo suficiente y morir de hambre. Más raramente, los problemas del intestino delgado pueden denotar también lo contrario: falta de capacidad de crítica. Éste es el caso de las llamadas [Fettstuhlen] de la insuficiencia pancreática.

Uno de los síntomas que con más frecuencia se dan en la zona del intestino delgado es la diarrea. Nosotros decimos – Ése de miedo se lo hace en los pantalones – Tener diarrea significa tener miedo. En la diarrea tenemos la indicación de una problemática de angustia. El que tiene miedo, no se entretiene en estudiar analíticamente a las emociones, sino que las suelta sin digerirlas. No hay más remedio. Uno se retira a un lugar tranquilo y solitario donde puede dejar que las cosas sigan su curso. Con ello se pierde mucho líquido, ese líquido símbolo de la flexibilidad que sería necesaria para ampliar la angustiosa frontera del Yo y con ello vencer el miedo. El miedo siempre está asociado con lo estrecho y con el afán de aferrarse. La terapia del miedo consiste siempre en: soltarse y expandirse, adquirir flexibilidad, observar los acontecimientos: ¡dejarlo correr! El tratamiento de la diarrea suele limitarse a administrar al enfermo gran cantidad de líquidos. Con ello recibe simbólicamente esa fluidez que necesita para ampliar sus horizontes, en los que experimenta el miedo. La diarrea, ya sea crónica o aguda, nos indica siempre que tenemos miedo y que tratamos de aferrarnos y nos enseña a soltar y dejar correr. En el intestino grueso, la digestión ya ha terminado. Aquí lo único que se hace es extraer el agua del resto de los alimentos indigestibles. La afección más generalizada que se produce en esta zona es el estreñimiento, modelo genuino de resistencia: retención-tensión y obstinación-deseo de venganza.

Desde Groddeck, el psicoanálisis interpreta la defecación como un acto de dar y regalar. Para darnos cuenta de que simbólicamente la deposición tiene algo que ver con el dinero basta recordar una expresión común en Alemania de Geld–schieser (defeca–dinero) y el cuento del asno de oro que, en lugar de estiércol, defecaba monedas de oro. Popularmente también se asocia el pisar deposiciones de perro con la perspectiva de recibir una suma de dinero. Estas indicaciones deben bastar para poner de manifiesto, sin recurrir a complicadas teorías, la relación simbólica existente entre excremento y dinero o entre defecar y dar.

Estreñimiento
Es expresión de la resistencia a dar, del afán de retener y está relacionado con la problemática de la avaricia. En nuestra época el estreñimiento es un síntoma muy extendido que padece la mayor parte de la gente. Indica claramente un exagerado afán de aferrarse a lo material (avaricia) y la incapacidad de ceder. Pero al intestino grueso corresponde otro importante significado simbólico. Si el intestino delgado se relaciona con el pensamiento analítico consciente, el intestino grueso corresponde al inconsciente, en el sentido literal, al «submundo». El inconsciente es, desde el punto de vista mitológico, el reino de los muertos. El intestino grueso es también un reino de los muertos, ya que en él se encuentran las sustancias que no pueden ser convertidas en vida, es el lugar en el que puede producirse la fermentación. La fermentación es también un proceso de putrefacción y muerte. Si el intestino grueso simboliza el inconsciente, el lado nocturno del cuerpo, el excremento representa el contenido del inconsciente.

Y ahora reconocemos claramente el otro significado del estreñimiento: es el miedo a dejar salir a la luz el contenido del inconsciente. Es la tentativa de retener fondos reprimidos. Las impresiones espirituales se acumulan y uno no consigue distanciarse de ellas. El paciente estreñido, literalmente, no puede dejar nada tras sí.

El estreñimiento nos indica que tenemos dificultades para dar y soltar, que queremos retener tanto las cosas materiales como el contenido del inconsciente y no queremos que nada, salga a la luz. Se llama colitis ulcerosa a una inflamación del intestino grueso que se manifiesta en forma aguda y tiende a hacerse crónica y produce dolores y frecuentes deposiciones de mucosidades sanguinolentas. También aquí la voz popular demuestra sus grandes conocimientos psicosomáticos: en alemán se llama vulgarmente Schleimscheisser o Schleimer, es decir, «defecación con moco», al individuo hipócrita, obsequioso y adulador capaz de todo por congraciarse, incluso de sacrificar su personalidad, de renunciar a su vida propia a fin de vivir la vida de otro en una especie de unidad simbiótica. La sangre y la mucosidad son sustancias vitales, símbolos de la vida. (Los mitos de numerosos pueblos primitivos cuentan que la vida surgió del lodo o del murciélago.) Sangre y moco pierde el que teme asumir su propia vida y su propia personalidad. Vivir la propia vida, empero, exige distanciarse del otro, lo cual provoca cierta soledad (pérdida de la simbiosis). De esto tiene miedo el que padece colitis. De miedo suda sangre y agua por el intestino. Por el intestino (= el inconsciente) ofrece en sacrificio los símbolos de su propia vida: sangre y moco. Sólo puede ayudarle reconocer que cada cual ha de vivir su propia vida de forma responsable, porque, si no, la pierde.

El Páncreas
El páncreas forma parte del aparato digestivo y tiene dos funciones principales: la exocrina, que consiste en la producción de los jugos gástricos esenciales, de carácter eminentemente agresivo, y la endocrina. Mediante la función endocrina, el páncreas produce la insulina. El déficit de producción de estas células da lugar a una afección muy frecuente: la diabetes (azúcar en la sangre).

El Diabético
Por falta de insulina, no puede asimilar el azúcar contenido en los alimentos; el azúcar escapa de su cuerpo con la orina. Sólo sustituyendo la palabra azúcar por la palabra amor habremos expuesto con claridad el problema del diabético. Las cosas dulces no son sino sucedáneo de otras dulzuras. Detrás del deseo del diabético de saborear cosas dulces y su incapacidad para asimilar el azúcar y almacenarlo en las propias células está el afán no reconocido de la realización amorosa, unido a la incapacidad de aceptar el amor, de abrirse a él. El diabético —y esto es significativo— tiene que alimentarse de «sucedáneos»: para satisfacer unos deseos auténticos. La diabetes produce la hiperacidulación o avinagra-miento de todo el cuerpo y puede provocar incluso un coma. Ya conocemos estos ácidos, símbolo de la agresividad.
Una y otra vez, nos encontramos con esta polaridad de amor y agresividad, de azúcar y ácido (en mitología: Venus y Marte). El cuerpo nos enseña, EL QUE NO AMA SE AGRIA… o formulado más claramente…

EL QUE NO SABE DISFRUTAR SE HACE INSOPORTABLE… SOLO PUEDE RECIBIR AMOR EL QUE ES CAPAZ DE DARLO... El diabético da amor sólo en forma de azúcar en la orina. El que no se deja impregnar no retiene el azúcar. El diabético quiere amor (cosas dulces), pero no se atreve a buscarlo activamente «A mí lo dulce no me conviene». Pero lo desea «Qué más quisiera, pero no puedo». No puede recibir, puesto que no aprendió a dar, y por lo tanto no retiene el amor en el cuerpo: no asimila el azúcar y tiene que expulsarlo. ¡¡Cualquiera se amarga!! ¿No es cierto?

Yo, Annie, aqui agregaria tambien a los absorbentes, que todo lo quieren para ellos, porque son controladores natos. Estas personas tambien pueden ser vampiros de energias, ya que al querer controlarte, te desenergetizan. Esta es una linea muy delgada.


Sacado del libro: “La Enfermedad como Camino” de Thorwald Dethlefen y Rudiger Dahlke.

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domingo, mayo 24

Trofologia: la ciencia de combinar los alimentos

La TROFOLOGIA es conocida como la ciencia de combinar los alimentos de manera que no cause estragos en nuestra salud. “La combinación correcta de los alimentos hace la diferencia en el mundo para tener una digestión y metabolismo apropiados.”
Sin una digestión completa, los nutrientes (incluso de la comida más sana) no pueden ser extraídos completamente y asimilados por el cuerpo.
Por otra parte, la digestión incompleta y el metabolismo ineficiente son las principales causas de la acumulación de grasa y colesterol en el cuerpo. Una dieta baja en calorías de comidas sobre cocidas, procesadas y mal combinadas aún hará que engordes y dejará depósitos pegajosos en las arterias, así como la combinación equivocada de combustibles deja depósitos de carbón en las bujías de un motor, obstruye los pistones y crea falta de escape gaseoso.
Por otro lado, si los alimentos son combinados adecuadamente para el consumo, no importa cuantas calorías o colesterol tengan, no te harán engordar ni taparán tus venas y órganos, especialmente si al menos la mitad de tu comida diaria se come cruda.
Si uno sigue las reglas de la trofología, no hay necesidad de ser un fanático del control de la dieta, no hay necesidad de contar calorías y no hay necesidad de preocuparte por el colesterol.
Ten en cuenta también que no hay tal cosa como un alimento que es 100% proteína o 100% carbohidrato. Lo que cuenta es si las proteína o el carbohidrato es el principal elemento nutricional de cualquier alimento en particular.
En términos generales, si un alimento contiene 15% más de proteína, entonces es categorizado como ‘alimento de proteína’, mientras que 20% o más de carbohidrato lo hace un “alimento de carbohidrato’. Cuando se combinan diferentes tipos de alimentos en una sola comida, no importa mucho si un poco de proteína se añade a una comida de carbohidratos básicamente o viceversa, especialmente si se incluye un montón de verduras crudas para proporcionar enzimas activas y fibra.
Se debe consumir solo una variedad de comida en cada sesión
Un vistazo a la naturaleza demuestra este punto…
Los animales carnívoros no consumen productos ricos en almidón con su carne, pero si suplementan la digestión y en ocasiones purgan sus entrañas al masticar hierbas silvestres que tienen propiedades medicinales. También se ha visto por los observadores de aves durante siglos que los pájaros comen insectos y gusanos en un tiempo del día y semillas y bayas en otro, pero nunca ambos a la vez. Que hace que el hombre moderno piense que su tracto digestivo es tan diferente de todas las otras especies en la naturaleza?
A pesar de que la dieta tradicional china se basa principalmente en el arroz, una mirada más cercana a los hábitos alimenticios chinos demuestra que, hasta mediados del siglo XX, el arroz se había estado consumiendo de acuerdo con las reglas de la trofología.
Por ejemplo, cuando las familias chinas comen en casa, las comidas suelen ser abundantes en verduras frescas y productos de soya y muy ligera en las carnes. Cuando los chinos van a dar un gran banquete en un restaurante, el arroz por lo general no se sirve para nada, específicamente para que no interfiera con el disfrute y la digestión de la carne, pescado y aves que siempre aparecen en los menús de banquetes. Hoy, sin embargo, los estilos de vida modernos han erosionado estos hábitos alimenticios saludables entre los chinos urbanos, con gran detrimento de su salud y la longevidad.
En la década de 1920, antes de que el mundo moderno tuviera un gran impacto en los estilos de vida de China, se realizó un extenso estudio en China por expertos nutricionales occidentales para comparar los hábitos alimenticios típicos de los chinos y de los estadounidenses.
El estudio reveló que el chino promedio obtuvo más del 90% de su energía alimenticia a partir de granos y de productos de granos, con sólo el 1% proveniente de productos de origen animal y el resto de fuentes de vegetales frescos. Una mezcla de 90% de carbohidratos y 1% de proteína, suplementado con las enzimas y fibras de frutas y verduras frescas es lo más cercano a una dieta perfectamente combinada.
En mismo estudio se volvió hacia los hábitos alimenticios de los típicos americanos, con resultados más reveladores: el 39% de la energía alimenticia de los estadounidenses provenía de los granos, el 38% de productos animales y la mayoría del 23% restante provenía de azúcares refinados. Las verduras y frutas representaron una porción minúscula de la dieta americana. Difícilmente se puede confeccionar una dieta más desequilibrada desde el punto de vista de la trofología!
Es un hecho científico establecido en la medicina occidental, es que con el fin de iniciar la digestión eficiente de cualquier proteína animal concentrada, el estómago debe secretar pepsina. Pero también es un hecho bien conocido que la pepsina sólo puede funcionar en un medio altamente ácido, que debe mantenerse durante varias horas para la digestión completa de las proteínas.
Es igualmente un hecho bien establecido de la ciencia que cuando se mastica un trozo de pan, papa o cualquier otro carbohidrato / almidón, jugos alcalinos son secretados inmediatamente en la comida por la saliva en la boca. Cuando se tragan, los almidones alcalinizados requieren un medio alcalino en el estómago a fin de completar su digestión.
Cualquier persona debe ser capaz de averiguar qué sucede cuando se ingieren proteínas y almidones juntos. Jugos ácidos y alcalinos se secretan al mismo tiempo en respuesta a la proteína y el almidón entrante, que se neutralizan rápidamente entre sí y dejan una solución débil, y acuosa en el estómago que no digiere a las proteínas ni al almidón correctamente. En su lugar, las proteínas se pudren y los almidones se fermentan debido a la presencia constante de bacterias en el tracto digestivo.
Esta putrefacción y fermentación son la causa principal de todo tipo de problemas digestivos, incluyendo gases, acidez estomacal, calambres, hinchazón, estreñimiento, hemorragia, hemorroides, colitis, etc.
Muchas de las llamadas “alergias” también son el resultado directo de las combinaciones de alimentos inadecuados: la sangre recoge las toxinas de la putrefacción y la carga fermentada a medida que pasa lentamente a través de los intestinos y estas toxinas causan a su vez erupciones, urticaria, dolores de cabeza, náuseas y otros síntomas comúnmente calificados como “alergias”.
Los mismos alimentos que causan reacciones alérgicas cuando son mal combinados con frecuencia no tienen malos efectos secundarios en absoluto cuando se consumen de acuerdo con las reglas de la trofología.
La conclusión es: cuando inmovilizas tu estómago y afectas las funciones digestivas consumiendo alimentos con combinaciones indiscriminados, las bacterias en tu tracto digestivo están de fiesta. Estás reciben todos los nutrientes y prosperan, mientras que tu recibes todos los desechos y sufres “
Fuente: El Tao del Sexo, Salud y Longevidad de Daniel Reid.
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Activando el nervio vago para regenerar el cuerpo

Activando el Nervio Vago para Regenerar el cuerpo
–El décimo de los nervios craneales, a menudo llamado el “Nervio de la compasión”, porque cuando está activo, ayuda a crear las “ondas calurosas” que sentimos en nuestro pecho cuando nos dan un abrazo o nos conmueve algo…
–Es un conjunto de nervios que se origina en la parte superior de la médula espinal. Éste activa diferentes órganos en todo el cuerpo (tales como el corazón, los pulmones, el hígado y los órganos digestivos).
–El neurólogo Stephen W. Porges de la Universidad de Illinois, en Chicago, sostuvo, hace mucho tiempo, que el nervio vago es [el nervio de la compasión] (por supuesto, sirve para muchas otras funciones también).
–El nervio vago estimula ciertos músculos en la cavidad vocal, permitiendo la comunicación. Reduce la frecuencia cardíaca.
–Puede estar estrechamente relacionado con las redes de receptores para la oxitocina, un neurotransmisor implicado en la confianza y el vínculo maternal.
ESTRÈS Y NERVIO VAGO
–Los niveles de hormonas del estrés de tu cuerpo son regulados por el sistema nervioso autónomo (SNA) . El SNA tiene dos componentes que se balancean entre sí, el sistema nervioso simpático (SNS) y del sistema nervioso parasimpático (SPS).
El SNS aumenta la actividad del sistema nervioso. Nos ayuda a manejar lo que percibimos como emergencias y está a cargo de la respuesta de huir-luchar.
El SPS disminuye la actividad del sistema nervioso y nos ayuda a mantener la calma. Promueve la relajación, el descanso, el sueño y la somnolencia al desacelerar nuestro ritmo cardíaco, lo que disminuye la velocidad de nuestra respiración, contrae las pupilas de los ojos, aumenta la producción de saliva en la boca, y así sucesivamente.
–El nervio vago es el nervio que proviene del cerebro y controla el sistema nervioso parasimpático, que controla tu respuesta de relajación. Y este sistema nervioso utiliza el neurotransmisor, la acetilcolina.
–La acetilcolina es responsable del aprendizaje y la memoria. También es calmante y relajante, es utilizada por el nervio vago para enviar mensajes de paz y relajación a todo el cuerpo.
–Una nueva investigación ha encontrado que la acetilcolina actúa como un freno importante para la inflamación en el cuerpo. En otras palabras, estimulando el nervio vago envías acetilcolina por todo el cuerpo, no solo relajándote, sino también apagando el fuego de la inflamación que se relaciona con los efectos negativos del estrés.
–Una nueva y emocionante investigación también ha vinculado el nervio vago a la mejora de la neurogénesis, el aumento de la producción de BDNF (el factor neurotrófico derivado del cerebro es como un fertilizante estupendo para las células de tu cerebro), la reparación del tejido cerebral y una verdadera regeneración en todo el cuerpo.
Salud, longevidad y envejecimiento
A medida que envejeces, tu sistema inmunológico produce más moléculas inflamatorias, y tu sistema nervioso activa la respuesta al estrés, promoviendo así un colapso del sistema y el envejecimiento.
Por ejemplo, Kevin Tracey, director del Instituto Feinstein para la Investigación Médica, descubrió cómo el cerebro controla el sistema inmune a través de una conexión directa basada en los nervios.
–Tu sistema inmunológico es controlado por un nervio llamado nervio vago.
–Es el nervio más importante que viene desde el cerebro y viaja a todos los órganos principales.
REGENERACIÒN CELULAR
–Aún más fascinante fue el descubrimiento de que nuestro cuerpo se puede regenerar a cualquier edad.
–Diane Krause, MD, PhD, de la Universidad de Yale descubrió que nuestras propias células madre adultas innatas (células de nuestra médula ósea que pueden convertirse en cualquier célula en el cuerpo) pueden transformarse en las células del hígado, el intestino, los pulmones y la piel.
–Por ejemplo, Theise et al ha encontrado que las células madre están conectadas directamente al nervio vago. La activación del nervio vago puede estimular a las células madre a producir nuevas células y reparar y reconstruir tus propios órganos.
Técnica de respiración y estimulación del nervio vago
El método de respiración que os explico para estimular y activar el nervio vago es muy sencillo.
Inspirando por la nariz, usando respiración abdominal o diafragmática.
Cuando se realiza este tipo de respiración profundamente se lleva aire a la parte más baja de la caja torácica.
La respiración se ha de hacer de forma lenta y profunda, con lo que se efectúa un adecuado uso del diafragma.
Lo que hacemos es lo siguiente:
inspiraremos tranquilamente contando mentalmente hasta 4, mantendremos el aire en los pulmones contando hasta 6, y lo expulsaremos de nuevo contando hasta 4, pero al expulsarlo, lo haremos como si estuviéramos echando vaho a unas gafas para limpiarlas, es decir, contrayendo ligeramente los labios, de forma que al exhalar, se estimule el nervio vago.
Este simple procedimiento, practicado con regularidad, no solo nos instaura de forma natural la respiración abdominal sino que consigue estimular este nervio vago, permitiéndonos disfrutar y recoger los beneficios de la relajación mental y del proceso de meditación que hagamos a continuación.
ACTIVACIÓN del NERVIO VAGO
-Reducirá la inflamación
-Ayudará a regenerar tus órganos y células mediante la activación de las células madre
-Aumentará su variabilidad de la frecuencia cardíaca
-Aumentará el espesor de su cerebro (que normalmente se encoge con la edad).
-Aumentará la función inmunológica
-Modulará tu sistema nervioso
-Reducirá la depresión y el estrés
-Mejorará el rendimiento
-Mejorará su calidad de vida
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jueves, abril 2

ALEXITIMIA



Trastorno que imposibilita a la persona detectar sus propias emociones y por lo tanto darle un nombre a la hora de expresarlas verbalmente. Es por ello que las personas alexitímicas son incapaces de reconocer y poner nombre a sus emociones.
Este hecho supone una importante interferencia en la vida cotidiana del paciente, dificultándole enormemente las relaciones interpersonales, ya que las personas que le rodean difícilmente son retroalimentadas por cómo sus actos influyen al alexitímico (por ejemplo son incapaces de manifestar entusiasmo ante una buena noticia). Es por ello, que a menudo parecen personas frías y demasiado pragmáticas.

A todo ello se le une el importante nivel de sufrimiento emocional que acompaña a la alexitimia y que el paciente no sabe definir, lo que le dificulta enormemente la tarea de autorregular su emoción.
La alexitimia puede estar presente en diferentes tipos de patologías, siendo especialmente frecuente en los trastornos generalizados del desarrollo como los trastornos del espectro autista. En la mayoría de los casos, la alexitima responde a causas biológicas como los déficits neurológicos, si bien, puede ser también consecuencia de la exposición del individuo a situaciones traumáticas.
¿Cómo se comporta un alexitímico?
El diagnóstico de la alexitimia generalmente se realiza a partir de la observación (y auto-observación) del comportamiento del sujeto en diferentes situaciones en las que el reconocimiento de sus propias emociones garantiza un afrontamiento acertado. Además del componente básico de la alexitimia, la incapacidad para reconocer sus propias emociones, es frecuente encontrar en este tipo de personas algunos de los siguientes comportamientos considerados también como característicos del perfil de personas alexitímicas son:
• Baja capacidad de introspección y de fantasías; son personas con una vida interior muy baja. Tienen una mínima tendencia a la ensoñación.
• No detectan ni reconocen las emociones en los demás. Falta de empatía.
• Parecen serios y aburridos.
• Hablan muy poco.
• Son excesivamente prácticos y racionales. Su estilo cognitivo (forma de pensar) se orienta hacia lo externo y lo concreto.
• Muestran una importante dificultad a la hora de manejar los afectos; les cuesta establecer y mantener vínculos afectivos. Este hecho hace que desarrollen relaciones sociales inadecuadas caracterizadas por la dependencia emocional o el aislamiento social.
• Problemas sexuales; ausencia de deseo o impotencia.
• Son impulsivos; reaccionan de forma desproporcional ante emociones que ellos mismos son incapaces de identificar.
• Son personas conformistas.
La Escala de Toronto es el método más empleado para apoyar la observación clínica del diagnóstico de alexitimia sin que en ningún caso sustituya al proceso comentado.
Causas de la alexitimia

Muchos autores sostienen que la alexitimia es un concepto de rango, puesto que no todas las personas la tienen en el mismo grado, y en pequeñas dosis puede ser relativamente frecuente. Según datos de la Sociedad Española de Neurología, se calcula que el 10% de la población la padece, presentándose, según los estudios existentes, con más frecuencia en los varones.
A “sus dosis patológicas” es un trastorno que afecta principalmente a personas que padecen algún tipo de déficit neurológico o trastorno psiquiátricos como los trastornos afectivos (depresión, ciclotimia, etcétera) o las adicciones. Este trastorno presenta una elevada tasa de incidencia (80-90%) en los trastornos del espectro autista.
La alexitimia puede clasificarse en dos tipos en función de sus causas.
Alexitimia primaria
Responde a causas biológicas. Frecuentemente son déficits neurológicos que interfieren en la comunicación entre el sistema límbico (implicado en nuestras emociones) y el neocórtex (implicado en nuestra razón), o bien, que dificultan la comunicación entre los hemisferios cerebrales; el izquierdo encargado de la producción del lenguaje y el derecho encargado de regular y poner nombre a las emociones.
La alexitimia primaria puede deberse a factores hereditarios, manifestándose en ese caso desde la infancia; o aparecer como consecuencia de alguna enfermedad neurológica, como la esclerosis múltiple o el párkinson, o como causa de ictus, traumatismos o tumores cerebrales.
Alexitimia secundaria
Se debe a causas traumáticas que tienen lugar en determinados momentos evolutivos o cuando la persona ha sido sometida a situaciones traumáticas intensas en la vida adulta (por ejemplo malos tratos). Muchas de estas personas sufren un Trastorno por Estrés Postraumático (TEP) el cuál explica sus síntomas. Además de con el TEP, la alexitimia puede aparecer en otros trastornos psicopatológicos como la depresión, los trastornos de alimentación (anorexia y bulimia), adicciones…
Igualmente, puede deberse a un desorden en el aprendizaje emocional del afectado.
Tratamiento de la alexitimia
Los pacientes alexitímicos generalmente acuden a tratamiento presionados por las personas que les rodean, pues son quienes realmente padecen sus síntomas. El tratamiento de la alexitimia debe contemplar el empleo de técnicas que ayuden al afectado a identificar sus emociones, al mismo tiempo que se le dota de estrategias que le permitan graduar sus emociones en función de la magnitud de los acontecimientos estresantes, revisando su estilo de afrontamiento actual. De esta manera incrementaremos el vocabulario emocional del paciente, lo que le permitirá diferenciar diferentes gradientes de la emoción según las circunstancias (por ejemplo puede estar nostálgico, triste, de bajón o deprimido).
De forma general el tratamiento de la alexitimia se basa en el desarrollo cognitivo de la conciencia emocional. Es decir, el objetivo principal del tratamiento será ayudar al paciente a reconocer y poner nombre a sus emociones. Para ello, el paciente debe aprender a seguir los siguientes pasos a la hora de comprender y regular su emoción:
• Detectar su emoción o las emociones ajenas: “estoy triste”.
• Asimilar la emoción: habilidad de tener en cuenta nuestras propias emociones a la hora de llevar a cabo un razonamiento determinado o toma de decisiones. Por ejemplo, debe ser capaz de decir “te hablé así porque estaba enfadado”.
• Comprender: entender las diferentes señales emocionales, como la sensación de tensión que nos anuncia que nos estamos enfadando.
• Autorregular las emociones: mediante el conocimiento de diferentes estrategias de control emocional a través de estrategias psico-educativas (por ejemplo lecturas) y técnicas de modificación de conducta específicas (por ejemplo imitando la conducta de una persona que actúe como modelo, entrenamiento en habilidades sociales, etcétera).

Prevención de la alexitimia desde la infancia
La expresión y regulación de las emociones forma parte de un proceso de aprendizaje que tiene lugar a lo largo del desarrollo evolutivo del niño. Ayudar a los hijos a aprender a identificar sus emociones y las ajenas es una tarea fundamental que pueden realizar los padres para prevenir los casos de alexitimia secundaria. Para ello es importante permitir al niño la expresión de sus emociones para que posteriormente le enseñemos a regularlas. Para conseguirlo, el estilo comunicativo entre el pequeño y los papás debe ser directo, manifestando en todo momento el respeto hacia los estados emocionales del crío, combinado con unas pautas educativas claras que le ayuden a gestionarlo.
Para potenciar la educación emocional en los niños, los padres pueden ayudarse de materiales ya elaborados en los que en formato de juego les enseñan a expresar y regular diferentes emociones. Ejemplo de los mismos son ‘El Bingo de las Emociones’ o ‘Animales rabiosos’, de la Editorial TEA. También los cuentos y las metáforas son excelentes herramientas que ayudan a los más pequeños a entender sus sentimientos de mano de la fantasía.
También debemos tener en cuenta que los padres son los principales modelos de afecto para los hijos. No podemos pretender que un niño exprese sus emociones si nosotros mismos no lo hacemos. Los padres que esconden sus emociones enseñan a sus hijos a reprimirlas. Por ello, es adecuado que en el ambiente familiar haya una expresión de afecto abierta y adecuada.




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¡ANIMO! TODO LLEGA...

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Sólo debemos fluir con el río de la existencia.

Formo un majestuoso corazón, con el fraternal sonido de este mensaje, para que sientas el latido de la sublime luz que ahora te envuelve. No intentes comprender estas palabras a través de la razón, pues vibran en otra frecuencia que tu alma reconoce. Mi espíritu pulsa estas letras doradas, que viajan hacia tu espacio interior sagrado, para que la intensa espera no resquebraje tu confianza en el inminente despertar humano. Animo. Todo llega.

Aunque a veces no lo recordemos, también vinimos con la intención de aprender y eso seguimos haciendo. Estos son momentos especiales, en donde uno descubre nuevos niveles de comprensión gracias a las vivencias. Por increíble que parezca, en el camino de ascensión siempre hay una vuelta de tuerca más, que nos permite reconocer la infinita sabiduría que fluye por el mágico entramado de la escuela de la vida, donde todo enseña.

¿Suponíamos que habíamos desarrollado el temple necesario como para saber esperar? Una cosa es aguardar en un contexto armónico, sin mayores sobresaltos, pero otra muy diferente es aprender a esperar en el límite de nuestras fuerzas, en medio de un contexto agitado y hostil, donde todo transcurre con demasiada celeridad. No desesperes. Estas aleccionadoras instancias liman las impurezas y dan un atractivo brillo a la constancia.

¿Comprendes por qué se remarcaba tanto la importancia de haber encarnado en esta era? En este tramo final, una a una caerán nuestras supuestas verdades a medida que nuestros cuerpos se abran –a través del amor- hacia las dimensiones más profundas de nuestro Ser. No temas. Sé que cuesta reconocer que pronto te reirás del punzante eco mental que hoy te aturde al reprocharte que tal vez todo fue en vano, por eso insisto en que confíes.

Sientete en paz. Hiciste lo necesario. Tus manos están vacías. Diste aquello que traías para ayudar a humanizar. Ahora es tiempo de una paciente espera activa, donde ya no serás consciente de tu fecunda entrega, pues forma parte de tu naturaleza cristalina. Recapitular cada experiencia te permitirá descubrir el hilo invisible que todo lo unió, dando sentido, incluso, a las pequeñas cosas que en su momento nada parecían tener con tu vida.

Este cálido y vibrante corazón que hoy te ha abrazado, es el signo irrebatible de una naciente humanidad, más sensible y despierta. Sus bellos latidos te recuerdan que los últimos pasos de un desafiante camino siempre parecen eternos, pero es sólo una ilusión. No olvides que con tu sonrisa se multiplica la alegría que nutre la esperanza. Sigamos aprendiendo, con fe y entusiasmo, bajo la hermosa luz del Sol. Animo. Todo llega.





Gracias

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Eres mi puerta al futuro

la luz del universo resplandeciente

lo que hoy admiro y amo

la flor que permanece firme

la brisa que sonríe a la mañana

mi paz, mi pensamiento libre

la calma de lo ayer pisado

una esencia, una idea sublime

por ti hoy renacen las cenizas

se vuelven blancos todos los grises

digo adiós a un pasado terco

dejo fluir en mi, nuevos matices

me despido de ti dolencia

aunque me acompañaste en mi silencio

abro ventanas, no cierro puertas

vivo lo real de cada sueño...



Gracias por recordarme

que no todos los poemas

son palabras tristes

que la soledad puede cambiarse

que es mi decisión y que de mi depende

la felicidad.

Te amo





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"No recuerdo tristezas, ni llantos, ni penas, ni dolores, ni siquiera recuerdo silencios oscuros, solo tengo de ti, tu sonrisa y tu bello estar conmigo"

"En mis relaciones siempre hay una maravillosa armonía. La persona a quien ahora busco también me busca"

Anita

http://anitaalmarza.blogspot.com/

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Los 7 hábitos de AMOR

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Los 7 hábitos de AMOR







Los siete hábitos mortales







Muchas personas tenemos estos 7 hábitos mortales, sin darnos cuenta de ello:











1. Castigar







2. Quejarse







3. Culpar







4. Amenazar







5. Perseguir







6. Criticar







7. Sobornar















Estos hábitos conducen a que la mayor parte de sus problemas emocionales estén directamente vinculados con el hecho de que usted ha aprendido a tratar de controlar a las personas que lo rodean. Aprendemos esos hábitos en nuestra infancia de maestros, padres, abuelos y otros.











EJEMPLO:







Limpia la habitación, sino, no hay televisión para ti esta noche (castigo).







Esas galletas que preparé serán para ti cuando todo esté limpio y ordenado. (soborno).







Después de pasar años expuesto a esta forma de manipular, finalmente comienza a utilizarla también. Probablemente se limpiará la habitación, pero no quedará una buena relación.







El problema práctico de tratar de controlar a otros es que, cada vez que usted cumple, soborne, se queje, critique, castigue o amenace a alguien, encontrará resistencia, le responderán, lucharán; de hecho la ignorarán, mentirán, harán las cosas a escondidas o acudirán a un millón de medios, para hacer que usted retroceda. Es simplemente la naturaleza humana.







Estamos genéticamente programados para resistir cuando alguien nos trata de obligar a hacer algo que no queremos. Tal vez sea más pronunciado en una persona que en otra, pero a menos que usted reconozca lo que está haciendo y aprenda a buscar lo que desea en una relación, sin tratar de controlar a los demás, todas sus relaciones se convertirán en una lucha por el poder que harán sufrir a todos los involucrados.















EN CONTRAPOSICION…















LOS 7 HÁBITOS DE AMOR DE LAS PERSONAS REALMENTE FELICES







La mejor manera de eliminar los 7 hábitos mortales es reemplazarlos con los 7 hábitos de amor:







1. Apoyar







2. Estimular







3. Escuchar







4. Aceptar







5. Confiar







6. Respetar







7. Negociar las diferencias.















Pareciera fácil, ya que lo único que uno necesita hacer es aceptar a la gente tal como es. Pero, al igual que muchas cosas valiosas en la vida, los hábitos del amor son más difíciles de poner en práctica de lo que uno podría imaginar, especialmente si representan la personalidad que usted se ha formado. Algunos aspectos que pueden ayudar:















Hágase un análisis realista:







¿Tiene usted los 7 hábitos mortales?







¿Cómo le habló esta mañana a la gente con quien vive? ¿Las estimuló a realizar lo que habían planeado para el DIA?







Escuche con atención: Trate a las personas como si ellos fueran sus mejores amigos. Escuche cada palabra, busque el tiempo para sentarse con las personas y realmente prestarle atención sin distraerse con teléfonos celulares o las exigencias de otras personas.







Visualice su nuevo yo: Haga una imagen mental de usted como una persona que practica los 7 hábitos de amor.















Consérvela en la mente y acuda a ella cuando esté hablando con sus seres queridos, para ver si está actuando como una persona que sabe dar amor.







Haga la pregunta adecuada: En el instante en que surge la necesidad de culpar, quejarse, criticar, insistir, amenazar, castigar o sobornar, antes de decir nada, deténgase y pregúntese ¿Es esto realmente importante?







Acepte la realidad: Uno debe comprender que la única persona que puede cambiar es uno mismo. Cuando usted tiene una diferencia con una persona que es importante en su vida, negocie.







Escoja un modelo: Cuáles son las personas a las que admira más, pregúntese que harían ellas antes de reaccionar con uno de los 7 hábitos mortales.







Escriba sobre sus experiencias: Haga un diario, lo que le ayudará a atravesar la transición y ver sus progresos.























LOS 7 HÁBITOS MORTALES vs. 7 HÁBITOS DE AMOR







CONVIERTA:















Culpar - Aceptar







Sobornar - Estimular







Quejarse - Escuchar







Criticar - Respetar







Perseguir - Solucionar diferencias







Castigar - Apoyar







Amenazar - Confia



¿Quièn soy?

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En el principio vivì momentos en la vida, donde me maravillè, y me horroricè. Caminè por lugares que jamás soñé; amè, dejè, me dejaron, discriminè... y aborrecida de todo me refugié en mí misma, y luego me enfoquè hacia dentro. Busqué en mis ojos, en mis cabellos, en mis manos, en mis brazos, en mi sangre, en mis piernas, en mis genitales, y hasta en mi corazón, pero no encontré nada que me hiciera sentir superior o inferior. Solamente me sentí yo misma. Y comprendí que nadie más que yo, podía retomar el camino andado y aceptar lo que es y lo que no.

Luego salí de nuevo al mundo, y reí y lloré, clamé por dentro y por fuera, hablé con todos y con nadie, verifiqué mis opciones, tropecé y caí. Me enderecé, y regresé a mi lugar. Despuès acostada en mi cama, le pregunté a Dios ¿Quién soy? ¿què hago aquí? Y solamente recibí el silencio más absoluto, pero cuando cerré mis ojos, pude soñar con mi vida, y lo que puedo llegar a hacer si me lo propongo. Reí, y me reacomodé en mi interior. Acaricié mi alma y mi corazón. Me dije que nadie puede hacerme sentir lo que no quiero, y mi alma y mi corazón siempre fueron los motores de mis enseñanzas. Perdoné y meditè nuevamente. Di un paso y otro; comprendí que estoy viva, y que cometo errores a cada momento. Me pregunté por què amargarme la vida, si yo solamente creo mis barreras y hasta me creo mis fantasías.

Pero me puse de pie bajo el sol, y me pregunté si los demás sentían el mismo calor que yo, y mi respuesta fue: SÍ! Y me puse de pie bajo la luna y las estrellas, y me pregunté si ellos sentían la misma melancolía que yo, y mi respuesta fue: SÍ. Y en ése momento me di cuenta que aquí bajo el cielo sentimos lo mismo."Eres lo peor de lo peor, eres nula, no sirves para nada, eres una molestia, ¿Por qué has nacido? ¿No sabes hacer nada bien?", y miles de cosas más me dijeron y opinaron sobre mí; y yo les dije: Por favor Demuéstrenmelo.

Y todos se miraron... algunos susurraron cosas sin sentido, porque sabían que yo era mejor, y me di cuenta que el mejor es el ciervo de todos, porque tiene la capacidad de hacer para muchos, o para pocos, pero tiene la capacidad.Y se miraron y callaron porque nadie podía decirme lo contrario; e igualmente hablaron a mis espaldas, pero ya nadie me podía decir quien era yo. Y me pregunté nuevamente: ¿Por qué quise despedirme antes de tiempo? ¿Por qué todo salía mal, por qué nadie me quería, o me amaba, por qué todos opinaban lo menos alegre? Y algo dentro de mi me dijo: Porque así lo decidiste. Y comprendí que las decisiones son mías. Y colgué mi traje lleno de golpes en un perchero viejo y lo dejé allí para que se pudriera con el tiempo.

Regresé desnuda, y elegí mi nueva piel."¡Como si fuese tan fácil!" pensé primero. Pero el primer paso era mío, y comprendí que tenía poder, y que mi poder me podía hacer cambiar, porque soy la dueña de éste momento en la vida. Y sonreí. Me puse de pie debajo del sol y hablè con Buddha, y entendí por qué la vida merece ser vivida. Toqué mi corazón y aunque estaba dolido, ciertamente se sentía bien. Era mi momento y aún estaba de pie; y era yo, nadie más que yo. Porque todos cayeron a mí alrededor, y aunque estaba sola, aún estaba de pie, y el cielo admiró mi valor porque así lo sentí en mi alma.

Sonreí y me dije: soy valiente. Alguien me respondió: SÍ. Solamente: SÍ. Volteé y seguí mi camino. Y aunque aún estoy golpeada, aún digo quien soy, y no me apabullan porque me descubrí y sólo hay silencio. Y descubrí, que no tenía que ser agresiva para demostrar que tengo valor, sino quedarme allí, para que vean como sigo firme, y ver sus rostros incrédulos. Después todos se preguntaron ¿Quién es ésa que se atreve a desafiar lo que pensamos de ella?

Y dije: Yo, soy yo. Y grité: ¡YO, SOY LO QUE SOY! Y todos corrieron a esconderse de mi presencia para inventarse nuevos discursos truncados en mi contra. Y sonreí una vez más, porque ahora sabía como caminar. Supe de mi valor y de mi pasión por seguir. Cerré mis ojos y agradecí por una nueva oportunidad. Y seguí mi camino...

A M A R

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Tú no sabes amar; ¿acaso intentas darme calor con tu mirada triste? El amor nada vale sin tormentas, ¡sin tempestades... el amor no existe para ti!

Y sin embargo ¿dices que me amas? No, no es el amor lo que hacia mí te mueve: el Amor es un sol hecho de llamas, y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre, y debe ser devorador, intenso, debe ser huracán, debe ser cumbre... debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío? ¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos? ¡Con tu anémico amor... anda, bien mío, anda al osario a enamorar los muertos!


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**Anita**


EL ORIGEN DEL MIEDO

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EL ORIGEN DEL MIEDO

El estado de miedo psicológico está divorciado de cualquier peligro real e inmediato. Puede adoptar diversas formas: desazón, preocupación, ansiedad, nervios, tensión, temor, fobia, etc. El miedo psicológico del que hablamos siempre se refiere a algo que podría ocurrir, no a algo que ya está ocurriendo. Tú estás en el aquí y ahora, mientras que tu mente está en el futuro. Esto crea una brecha de ansiedad. Y si te has identificado con tu mente y has perdido el poder y la simplicidad del ahora, esa brecha de ansiedad será tu constante compañera. Siempre puedes afrontar el momento presente, pero no puedes afrontar algo que sólo es una proyección mental; no puedes afrontar el futuro. Además, mientras sigas identificándote con tu mente, el ego dirigirá tu vida. Debido a su naturaleza fantasmal, y a pesar de sus elaborados mecanismos de defensa, el ego es muy vulnerable e inseguro, y se siente amenazado constantemente. Por cierto, esto sigue siendo verdadero aunque externamente esté muy seguro. Ahora bien, recuerda que una emoción es la reacción del cuerpo a la mente. ¿Qué mensaje recibe continuamente el cuerpo desde el ego, desde ese falso yo fabricado por la mente? peligro, estoy amenazada. ¿Y qué emoción genera este mensaje continuo? miedo, por supuesto. El miedo parece tener muchas causas: miedo a la pérdida, miedo al fracaso, miedo a que nos hieran, y así sucesivamente; pero, en definitiva, todos los miedos pueden resumirse en el miedo del ego a la muerte, a la aniquilación, al exterminio. Para el ego, la muerte siempre está a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación con la mente, el miedo a la muerte afecta a todos los aspectos de tu vida. Por ejemplo, algo tan aparentemente trivial y «normal» como la necesidad compulsiva de tener razón en una discusión y demostrar que el otro está equivocado —defender la posición mental con la que te has identificado— se debe al miedo a la muerte. Si te identificas con una posición mental y resulta que estás equivocado, tu sentido de identidad, basado en la mente, se sentirá bajo una seria amenaza de aniquilación. Por tanto, tú, como ego, no puedes permitirte estar equivocado. Equivocarse es morir. Esto ha motivado muchas guerras y ha causado la ruptura de innumerables relaciones. Cuando dejas de identificarte con la mente, el hecho de tener razón o estar equivocado es indiferente para tu sentido de identidad; de modo que esa necesidad compulsiva, apremiante y profundamente inconsciente de tener razón, que es una forma de violencia, deja de estar presente. Puedes expresar cómo te sientes y lo que piensas con claridad y firmeza, pero tal expresión no estará teñida de agresividad ni actitud defensiva. Tu sentido de identidad deriva entonces de un lugar más profundo y verdadero dentro de ti, no de la mente. OBSERVA CUALQUIER ACTITUD DEFENSIVA que surja en ti. ¿Qué estás defendiendo? una identidad ilusoria, una imagen mental, una entidad ficticia. Haciendo consciente este patrón y observándolo, puedes romper la identificación con él. El patrón inconsciente comenzará a disolverse rápidamente a la luz de tu conciencia. Este es el final de todas las discusiones y juegos de poder, que son tan corrosivos para las relaciones. El poder sobre los demás es debilidad disfrazada de fuerza. El verdadero poder está dentro, y está a tu disposición ahora. La mente siempre trata de negar el ahora y de escapar de él. En otras palabras: cuanto más te identificas con tu mente, más sufres. O puedes decirlo de este otro modo: cuanto más capaz seas de valorar y aceptar el ahora, más libre estarás del dolor y del sufrimiento, más libre de la mente egoista. Si no deseas crear más dolor para ti misma ni para los demás, si no quieres añadir más dolor al residuo del pasado que aún vive en ti, no crees más tiempo, o crea el imprescindible para gestionar los aspectos prácticos de la vida. ¿Cómo dejar de crear tiempo? DATE CUENTA INEQUÍVOCAMENTE DE QUE EL MOMENTO PRESENTE es lo único que tienes. Haz del ahora el centro fundamental de tu vida. Si antes vivías en el tiempo y hacías breves visitas al ahora, establece tu residencia habitual en el ahora y haz breves visitas al pasado y al futuro cuando tengas que resolver los asuntos prácticos de tu vida. Di siempre «sí» al momento presente. ACABA CON LA ILUSIÓN DEL TIEMPO. La clave es ésta: acaba con la ilusión del tiempo. Tiempo y mente son inseparables. Retira el tiempo de la mente y ésta se para, a menos que elijas usarla. Estar identificada con la mente es estar atrapada en el tiempo. Vives de forma compulsiva y, casi exclusivamente, mediante el recuerdo y la anticipación. Esto produce una preocupación interminable por el pasado y el futuro, y una falta de disposición a honrar y reconocer el momento presente y permitir que sea. La compulsión surge porque el pasado te da una identidad y el futuro contiene una promesa de salvación, de una realización de algún tipo. Ambas son ilusiones. Cuanto más te enfocas en el tiempo —pasado y futuro— más pierdes el ahora, lo más precioso que hay. ¿Por qué es lo más precioso? En primer lugar, porque es lo único que hay. Es todo lo que hay. El eterno presente es el espacio dentro del que se despliega tu vida, el único factor que permanece constante. La vida es ahora. No ha habido nunca un momento en que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá jamás. En segundo lugar, el ahora es el único punto que puede llevarte más allá de los limitados confines de la mente. Es tu único punto de acceso al reino informe e intemporal del Ser. ¿Has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del momento presente? ¿Piensas que lo harás alguna vez? ¿Es posible que algo ocurra fuera del ahora? La respuesta es evidente, ¿no es cierto? Nada ocurrió nunca en el pasado; ocurrió en el ahora. Nada ocurrirá nunca en el futuro; ocurrirá en el ahora. La esencia de lo que estoy diciendo aquí no puede entenderse mentalmente. En el momento que lo entiendes, se produce un cambio de conciencia de la mente al Ser, del tiempo a la presencia. De repente, todo se vivifica, irradia energía, emana Ser.

"No recuerdo tristezas, ni llantos, ni penas, ni dolores, ni siquiera recuerdo silencios oscuros, solo tengo de ti, tu sonrisa y tu bello estar conmigo" Anita

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RELACIONES DE AMOR-ODIO

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DE LAS RELACIONES ADICTIVAS A LAS RELACIONES ILUMINADAS
RELACIONES DE AMOR-ODIO
A menos que accedas a la frecuencia consciente de la presencia, todas las relaciones, y en particular las relaciones íntimas, acabarán fracasando y siendo disfuncionales. Puede que parezcan perfectas durante un tiempo, mientras estás «enamorado», pero esa perfección se altera invariablemente a medida que van produciéndose discusiones, conflictos, insatisfacciones y violencia emocional o incluso física, momentos de tensión que suceden con creciente frecuencia.
Parece que la mayoría de las «relaciones amorosas» pasan a convertirse muy pronto en relaciones de amor-odio. En ellas, el amor puede dar paso en un abrir y cerrar de ojos a una agresividad salvaje, a sentimientos de hostilidad o a la total ausencia del afecto. Esto se considera normal.
Si en tus relaciones experimentas tanto un sentimiento de «amor» como su opuesto —agresividad, violencia emocional, etc.— entonces es muy probable que estés confundiendo el apego adictivo del ego con el amor. No puedes amar a tu compañero o compañera un momento y atacarle al siguiente. El verdadero amor no tiene opuesto. Si tu «amor» tiene un opuesto, entonces no es amor, sino la intensa necesidad del ego de una identidad más completa y profunda, necesidad que la otra persona cubre temporalmente. Este es el sustituto de la salvación que propone el ego, y durante un breve episodio parece una verdadera salvación.
Pero llega un momento en que tu pareja deja de actuar de la manera que satisface tus demandas, o más bien las de tu ego. Los sentimientos de miedo, dolor y carencia, que son parte intrínseca del ego pero habían quedado tapados por la «relación amorosa», vuelven a salir a la superficie.
Como en cualquier otra adicción, pasas buenos momentos cuando la droga está disponible, pero, invariablemente, acaba llegando un momento en el que ya no te hace efecto.
Por eso, cuando los sentimientos dolorosos reaparecen los sientes con más intensidad que antes y, lo que es peor, ahora percibes que quien los causa es tu compañero o compañera. Esto significa que los proyectas fuera de ti y atacas al otro con toda la violencia salvaje de tu dolor.
Tu ataque puede despertar el dolor de tu pareja, que posiblemente contraatacará. Llegados a este punto, el ego sigue esperando inconscientemente que su ataque o sus intentos de manipulación sean castigo suficiente para inducir un cambio de conducta en la pareja, de modo que pueda seguir sirviendo de tapadera del dolor.
Todas las adicciones surgen de una negativa inconsciente a encarar y traspasar el propio dolor. Todas las adicciones empiezan con dolor y terminan con dolor. Cualquiera que sea la sustancia que origine la adicción —alcohol, comida, drogas (legales o ilegales) o una persona—, estás usando algo o a alguien para encubrir tu dolor.
Por eso hay tanto dolor e infelicidad en las relaciones íntimas en cuanto pasa la primera euforia. Las relaciones mismas no son la causa del dolor y de la infelicidad, sino que sacan a la superficie el dolor y la infelicidad que ya están en ti. Todas las adicciones lo hacen. Llega un momento en que la adicción deja de funcionar y sientes el dolor con más intensidad que nunca.
Ésta es la razón por la que la mayoría de la gente siempre está intentando escapar del momento presente y buscar la salvación en el futuro. Si concentras tu atención en el ahora, lo primero que encontrarías sería tu propio dolor, y eso es lo que más temes. ¡Si supieras lo fácil que es acceder ahora al poder de la presencia que disuelve el pasado y su dolor, a la realidad que disuelve la ilusión! ¡Si supieras lo cerca que estás de tu propia realidad, lo cerca que estás de Dios!
Eludir las relaciones en un intento de evitar el dolor tampoco soluciona nada. El dolor sigue allí de todos modos. Es más probable que te obliguen a despertar tres relaciones fracasadas en otros tantos años que pasar tres años en una isla desierta o encerrada en tu habitación. Pero si puedes llevar una intensa presencia a tu soledad, eso podría funcionar para ti.
DE LAS RELACIONES ADICTIVAS A LAS RELACIONES ILUMINADAS
TANTO SI VIVES SOLA COMO SI VIVES EN PAREJA, la clave es estar presente e intensificar progresivamente tu presencia mediante la atención al ahora.
Si quieres que florezca el amor, la luz de tu presencia debe ser lo suficientemente intensa como para no verte arrollada por el pensador o por el cuerpo-dolor, ni los confundas con quien eres. Conocerse como el Ser que está debajo del pensador, la quietud que está debajo del ruido mental, el amor y la alegría que se encuentran debajo del dolor, eso es libertad, salvación, iluminación.
Desidentificarse del cuerpo-dolor es llevar la presencia al dolor y así transmutarlo. Desidentificarse del pensamiento es poder ser el observador silencioso de tus pensamientos y de tu conducta, especialmente de los patrones repetitivos de tu mente y de los roles que representa tu ego.
Si dejas de investirla de «yoidad», la mente pierde su cualidad compulsiva, formada básicamente por la constante tendencia a juzgar y a resistirse a lo que es, creando así conflicto, drama y más dolor. De hecho, en el momento en que dejas de juzgar y aceptas lo que es, eres libre de la mente. Has creado espacio para el amor, para la alegría, para la paz.
PRIMERO DEJAS DE JUZGARTE A TI MISMA; después dejas de juzgar a tu pareja. El mayor catalizador del cambio en las relaciones es la aceptación total de tu pareja tal como es, dejando completa- mente de juzgarla y de intentar cambiarla.
Eso te lleva inmediatamente más allá del ego. A partir de entonces todos los juegos mentales y el apego adictivo se acaban. Ya no hay víctimas ni verdugos, ni acusadores ni acusados.
La aceptación total también supone el final de la codependencia; ya no te dejas arrastrar por el patrón inconsciente de otra persona, favoreciendo de ese modo su continuidad. Entonces, o bien te separas —con amor—, o bien entran juntos más profundamente en el ahora, en el Ser. ¿Es así de simple? Sí, es así de simple.
El amor es un estado de Ser. Tu amor no está fuera; está en lo profundo de ti. Nunca puedes perderlo, no puede dejarte. No depende de otro cuerpo, de otra forma externa.
EN LA QUIETUD DE TU PRESENCIA puedes sentir tu propia realidad informe e intemporal: es la vida no manifestada que anima tu forma física. Entonces puedes sentir la misma vida en lo profundo de los demás seres humanos y de las demás criaturas. Miras más allá del velo de la forma y la separación. Esto es alcanzar la unidad. Esto es amor.
Aunque es posible tener breves atisbos, el amor no puede florecer a menos que estés permanentemente liberado de la identificación mental y tu presencia sea lo bastante intensa como para haber disuelto el cuerpo-dolor, o hasta que puedas, al menos, mantenerte presente como observadora. De ese modo, el cuerpo-dolor no podrá arrebatarte el control y destruir el amor.
LAS RELACIONES COMO PRÁCTICA ESPIRITUAL
Como los seres humanos nos hemos ido identificando progresivamente con la mente, la mayoría de las relaciones no tienen sus raíces en el Ser, y por eso se convierten en fuente de dolor, dominadas por problemas y conflictos.
Si las relaciones energetizan y expanden los patrones mentales del ego y activan el cuerpo-dolor, tal como ocurre actualmente, ¿por qué no aceptar este hecho en lugar de intentar huir de él? ¿Por qué no cooperar con él en lugar de evitar las relaciones o de seguir persiguiendo el fantasma de una pareja ideal que sea la respuesta a todos tus problemas o el complemento que te haga sentirte realizada?
El reconocimiento y la aceptación de los hechos te permite cierta libertad respecto a ellos.
Por ejemplo, cuando sabes que hay desarmonía y lo tienes presente, ese mismo hecho constituye un factor nuevo que no permitirá que la desarmonía se mantenga invariable.
Cuando sabes que no estás en paz, ese conocimiento crea un espacio tranquilo que envuelve tu falta de paz en un abrazo amoroso y tierno, y después transmuta en paz la ausencia de paz.
No hay nada que puedas hacer respecto de tu transformación interna. No puedes transformarte a ti misma y, ciertamente, no puedes transformar a tu pareja ni a ninguna otra persona. Lo único que puedes hacer es crear un espacio para que ocurra la transformación, para que entren la gracia y el amor en tu vida.
De modo que cuando veas que tu relación no funciona, cuando haga asomar tu «locura» y la de tu pareja, alégrate. Lo que era inconsciente está saliendo a la luz. Es una oportunidad de salvación.
REGISTRA CADA MOMENTO, registra en especial tu estado interno en cada momento. Si estás enfadada, debes saber que estás enfadada. Si te sientes celosa, si estás a la defensiva, si sientes el impulso de discutir, la necesidad de tener razón, si tu niño interno pide amor y atención o si sientes dolor emocional del tipo que sea, conoce la realidad de ese momento y registra ese conocimiento.
Entonces la relación se convierte en tu sadhana, tu práctica espiritual. Si observas un comportamiento inconsciente en tu pareja, rodéalo con el abrazo amoroso de tu conocimiento y no reacciones.
La inconsciencia y el conocimiento no pueden coexistir durante mucho tiempo, aunque el conocimiento no esté en la persona que actúa inconscientemente, sino en la otra. A la forma energética que reside detrás de la hostilidad y el ataque, la presencia del amor le resulta absolutamente intolerable. Si reaccionas a la inconsciencia de tu pareja, tú misma caes en la inconsciencia. Pero si a continuación recuerdas que has de conocer y registrar tu reacción, no se pierde nada.
Las relaciones nunca habían sido tan problemáticas y conflictivas como ahora. Como tal vez hayas percibido, su finalidad no es hacerte feliz o satisfacerte. Si sigues intentando alcanzar la salvación a través de una relación, te sentirás desilusionada una y otra vez. Pero si aceptas que la finalidad de las relaciones es hacerte consciente en lugar de hacerte feliz, entonces te ofrecerán salvación, y te habrás alineado con la conciencia superior que quiere nacer en el mundo.
Para quienes se aferren a los viejos patrones, cada vez habrá más dolor, violencia, confusión y locura.
¿Cuántas personas se requieren para hacer de tu vida una práctica espiritual? No te preocupes si tu pareja no quiere cooperar. La cordura —la conciencia— sólo puede llegar al mundo a través de ti. No tienes que esperar a que el mundo se vuelva cuerdo, o a que otra persona se vuelva consciente, para iluminarte. Podrías esperar eternamente.
No se acusen mutuamente de ser inconscientes. En el momento en que empiezas a discutir, té has identificado con una posición mental, y junto con esa posición estás defendiendo tu sentido de identidad. Entonces el ego se pone al mando. Estás siendo inconsciente. En ocasiones, puede ser apropiado que señales a tu pareja ciertos aspectos de su comportamiento. Si estás muy alerta, muy presente, podrás hacerlo sin que el ego se inmiscuya, sin culpar, acusar ni decir al otro que está equivocado.
Cuando tu compañero o compañera se comporte inconscientemente, renuncia a juzgarle. El juicio sólo sirve para confundir el comportamiento inconsciente de la otra persona con su identidad real o para proyectar tu propia inconsciencia en la otra persona y confundir tu proyección con su identidad.
Esta renuncia a juzgar no implica que no reconozcas la disfunción y la inconsciencia cuando las veas. Significa «ser el conocimiento» en lugar de «ser la reacción» y el juez. Entonces te liberarás totalmente de la necesidad de reaccionar, o reaccionarás conservando el conocimiento, el espacio en el que la reacción puede ser observada y se le permite ser. En lugar de luchar en la oscuridad, pones luz. En lugar de reaccionar a la ilusión, eres capaz de verla y de traspasarla.
Ser el conocimiento crea un espacio claro de presencia amorosa que permite a todas las personas y cosas ser como son. No hay mayor catalizador de la transformación. Si haces de esto tu práctica, tu pareja no podrá seguir a tu lado y continuar siendo inconsciente.
Si los dos llegan al acuerdo de que la relación va a ser vuestra práctica espiritual, tanto mejor. Entonces podràn expresar sus pensamientos, sentimientos o reacciones en cuanto se produzcan, de modo que no crearàn un desfase temporal que pudiera agriar una emoción no reconocida ni expresada.
APRENDE A EXPRESAR lo que sientes sin culpar.
Aprende a escuchar a tu pareja de manera abierta, sin ponerte a la defensiva.
Dale espacio para expresarse. Mantente presente. Acusar, defenderse, atacar, todos los patrones diseñados para fortalecer o proteger el ego, o para satisfacer sus necesidades, están de más. Es vital dar espacio a los demás y también dártelo a ti misma. El amor no puede florecer sin espacio.
Cuando hayas resuelto los dos factores que destruyen las relaciones, es decir, cuando hayas transmutado el cuerpo-dolor y dejes de identificarte con la mente y las posiciones mentales —y siempre que tu pareja haya hecho lo mismo—, experimentarás la dicha del florecer de una relación. En lugar de reflejarse mutuamente el dolor y la inconsciencia, en lugar de satisfacer sus necesidades egocéntricas, se reflejarà el amor que senten en su interior, el amor que acompaña a la toma de conciencia de vuestra unidad con todo lo que es.
Ése es el amor que no tiene opuesto.
Si tu pareja sigue estando identificada con la mente y el cuerpo-dolor, y tú ya te has liberado, esto representará un gran reto, pero no para ti, sino para tu pareja. No es fácil vivir con una persona iluminada o, más bien, es tan fácil que el ego se siente amenazado.
Recuerda que el ego necesita problemas, conflictos y «enemigos» que fortalezcan su sensación de separación, de la que depende su identidad. La mente no iluminada de tu pareja se sentirá muy frustrada porque no te resistes a sus posiciones mentales fijas, lo que significa que se irán debilitando y temblarán, e incluso existe el «peligro» de que se derrumben, produciendo una pérdida de identidad.
El cuerpo-dolor está pidiendo feedback y no lo está obteniendo. La necesidad de argumentar, dramatizar y estar en conflicto no está siendo satisfecha.
RENUNCIA A LA RELACIÓN CONTIGO MISMA
Iluminado o no, sigues siendo un hombre o una mujer, de modo que en lo relativo a tu identidad en la forma sigues estando incompleto. Eres la mitad de un todo. Esta falta de totalidad se siente como atracción hombre-mujer, el tirón hacia la energía de la polaridad opuesta, por muy consciente que seas. Pero, en el estado de conexión interna, sientes ese tirón en la superficie o en la periferia de tu vida.
Esto no significa que no te relaciones profundamente con los demás o con tu pareja. De hecho, sólo puedes relacionarte profundamente si eres consciente de Ser. Viniendo del Ser, eres capaz de concentrar la atención más allá del velo de la forma. En el Ser, hombre y mujer son uno. Puede que tu forma siga teniendo ciertas necesidades, pero el Ser no tiene ninguna. Ya es completo y total. Si esas necesidades se satisfacen, es muy hermoso, pero no supone ninguna diferencia para tu estado interno profundo.
Por eso es perfectamente posible que una persona iluminada, si no satisface la necesidad de una polaridad masculina o femenina, sienta que le falta algo o que está incompleta en el nivel externo de su ser, y al mismo tiempo puede estar totalmente completa, satisfecha y en paz por dentro.
Si no puedes sentirte a gusto cuando estás sola, buscarás una relación para remediar tu inquietud. Puedes estar segura de que la incomodidad reaparecerá bajo otra forma dentro de la relación, y probablemente pensarás que tu pareja es responsable de ello.
LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES ACEPTAR PLENAMENTE ESTE MOMENTO. Entonces puedes estar cómodo en el aquí y ahora, y a gusto contigo misma.
Pero ¿necesitas tener una relación contigo misma? ¿Por qué no puedes simplemente ser tú misma? Para tener una relación contigo misma te divides en dos: «yo» y «mí misma», sujeto y objeto. Esta dualidad mental es la causa fundamental de toda la complejidad innecesaria, de todos los problemas y conflictos de tu vida.
En el estado de iluminación, tú eres tú misma: «tú» y «tú misma» se funden en uno. No te juzgas, ni sientes pena por ti, ni te sientes orgullosa de ti, ni te quieres, ni te odias, etc. La división causada por la conciencia autorreflexiva queda sanada, la maldición desaparece. Ya no hay un «yo» que tengas que proteger, defender o alimentar.
Cuando estás iluminada, hay una relación que dejas de tener: la relación contigo misma. Una vez que has renunciado a ella, todas las demás relaciones serán relaciones de amor.

Practicando el Poder del Ahora

Título Original: Practicing the Power of Now –